Cómo sacar partido a los formatos de imagen
En cine y televisión, emplear formatos de imagen específicos (entendidos como relación de aspecto) permite para expresar sensaciones, enfatizar elementos de la historia o crear experiencias visuales particulares. A la hora de alquilar un plató y plantear una pieza audiovisual cada formato tiene un impacto narrativo y de estilo propio. Los directores y realizadores saben cómo sacar partido a los formatos de imagen, por eso los eligen estratégicamente dependiendo de la intención de sus obras.
Formato clásico
El conocido 4:3 (y similares) de toda la vida del cine y la televisión, ¡casi cuadrado, pero no! Permite mostrar escenas más recogidas con una imagen en la que todo está al alcance de la vista. Muchas veces se nota que todo está más apretado, incluso dando más sensación de agobio, sobre todo en las escenas con varios personajes, que deben arrejuntarse para salir en la foto.


En los últimos años ha empezado a usarse para transmitir nostalgia, pero se está estableciendo, entre los grandes artistas, como un recurso puramente estético y moderno (incluso tirando de cámaras de la época, minidv, 8mm, etc., para darle más realismo si cabe). Ahí tenemos películas recientes como El Faro, transmitiendo claustrofobia, o Perfect Days aprovechando los angulares para superar las limitaciones que impone el espacio.


Formato panorámico
Los formatos 16:9 y superiores (Vistavision 1,85:1, Cinemascope 2,39:1, 70mm 2,76:1, etc) empezaron a usarse para mostrar paisajes amplios en cine, cosa que la televisión no podía y así se marcaban cierta distancia con ella. Pero los cineastas se dieron cuenta que con imágenes alargadas podían desarrollar unas narrativas más ricas. El formato es más natural para los humanos ya que vemos en horizontal y, además, el punto de atención puede dirigirse hacia lugares determinados de la imagen y amplificarlos con enfoques y desenfoques. Permite mostrar escenas muy elaboradas que cuentan historias por sí mismas.

Formato cuadrado
“Ni pa ti, ni pa mí”. Es cierto que en redes sociales es una proporción muy usada, pero en vídeo no es nada común, aunque también puede utilizarse. El formato cuadrado está hecho para descuadrar al espectador, jeje. Lo que queremos decir es que obliga a componer de maneras más originales, donde el mensaje visual es tan claro y directo como un telegrama. Podemos ver su funcionamiento en cortos como Domesticado o pelis como Mommy.


Formato vertical
¿El móvil ha hecho mucho daño al cine o el móvil ha inventado nuevas formas de narrar? Ni idea, ya le daremos un repaso dentro de 50 años. Lo que está claro es que lo que empezó como la forma de grabar de los vagos, ahora mismo es un estilo propio donde lo importante son las formas alargadas o verticales: personas de cabeza a pies, edificios, elementos en alto… Es el formato rey de Tiktok y otras redes sociales, y es un recurso bastante usado en videoclips. También se identifica con lo real, por lo que puede ser uno de los atributos indirectos de nuestras producciones. ¡Quizás la próxima La bruja de Blair se grabe en vertical!



Estas podrían considerarse las reglas “oficiales” para rodar historias pero ya sabemos que las reglas están para romperse. Más allá de modas, gustos o épocas, se trata de posibilidades más o menos artísticas en función de las necesidades de tu obra… ¡o porque apetece! Teniendo esto claro, podrás imaginar cómo sacar partido a los formatos de imagen, si no, date una vuelta por los trabajos de nuestra productora GameTV para ver algunos ejemplos que te inspiren. Esperamos ver tus proyectos en The Game Room.
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