El vídeo que quiere tu público
Antes de producir un vídeo el objetivo que siempre se te pasa por la cabeza es conectar con tu audiencia. Si es emocionalmente mejor, porque eso te une a ellos de alguna manera muy cercana. Pero lo importante es conectar, ya sea por una historia que crea empatía o por ofrecer información de interés. Teniendo eso en cuenta, y con las facilidades que existen hoy en día para realizar vídeos… ¿lo estás haciendo bien? Es decir, puedes crear escenas con IA, tirar de imágenes de librería o apostar por un rodaje a medida en un plató como el nuestro. ¿Estás haciendo el vídeo que quiere tu público?

Vídeos generados con IA
Ahora mismo ya es una moda crear vídeos con IA. Es más barato, pides lo que quieres, no discutes con departamentos creativos (bueno, a veces sí discutes con la IA porque no te hace caso), y en unas horas puedes tener tu peli en Youtube esperando clicks para generar pasta. Incluso Coca-Cola se ha metido a sacar contenidos de este tipo con un resultado, ejem, peculiar.
El principal inconveniente que vemos a estos vídeos ahora mismo es que fallan en lo que comentábamos al principio: conexión. Mucha gente y muchas empresas están optando por esta solución y los resultados son tan parecidos entre sí que el espectador ya se está dando cuenta de las costuras. Planos estáticos con movimientos muy leves, personas caminando hacia -o alejándose de- la cámara, sonrisas artificiales, elementos y colores suavizados… Al final, crear esa conexión lo dejas en manos del guión, pero en una pieza audiovisual no es muy buena idea, ya que todo debería ir de la mano.
Vídeos generados con imágenes de librería
Es la técnica usada en la era pre-IA (o sea, hasta hace unos meses), aunque no es que haya caído en desuso, más bien al contrario. Si tienes una empresa que vende cocos y necesitas un anuncio de cocos tienes dos opciones, te vas a una plantación a grabar el spot o compras una imagen paradisíaca de una playa con palmeras cocoteras, y ese es tu anuncio. Es más barato que un rodaje peeeero… resulta que todas las empresas cocoteras terminan haciendo sus anuncios con esa misma imagen que se vuelve muy manida. Quien dice cocos dice datacenters, gente sonriente mirando su móvil, ejecutivos mirando una puesta de sol o lo que sea.
Si un vídeo tiene que servir para identificar a una marca con estos recursos la cosa se pone complicada (hablamos con conocimiento de causa). Puedes encontrar bancos o empresas de telefonía que usan los mismos planos en sus vídeos, quién es quién lo deduces por el logo que sale al final pero la conexión con el espectador se vuelve a dejar en manos de un guión que inspire emociones a partir de las imágenes compradas. ¡Y el margen de maniobra no es muy grande!
Vídeos rodados
¿Qué podemos decir de la técnica ancestral más usada? Rodar con personas en un plató físico como The Game Room (o exteriores) siempre será más caro que comprar librería o IA, pero el mensaje estará dirigido a tu público, transmitido por alguien que sabe lo que quiere y donde la conexión y emoción se pueden entrelazar en imágenes, sonidos, gestos, ambientación o lo que necesites. No queremos decir que haya que apostar por esto, pero por el momento es la única forma de hacer vídeos únicos. Porque presentar algo único es lo que te diferencia de los demás y te acerca a quienes te escuchan. Y, como ejemplo, te mostramos una divertida y vertiginosa pieza de Michelin que difícilmente se podría producir de otra forma.
Como ves, recursos para hacer una pieza audiovisual y transmitir un mensaje hay muchos. Pero realizar el vídeo que quiere tu público y conseguir que te vean como un ejemplo requiere un poco de esfuerzo más. Aunque no hay nada imposible, ya sabes que puedes contar con The Game Room para llegar a esas personas que buscas. ¡No te cortes en decirnos lo que buscas!
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